Aunque un concierto es generalmente una obra musical para uno o más instrumentos solistas enfrentados a una orquesta sinfónica, varios compositores han escrito obras con el título aparentemente contradictorio de Concierto para orquesta. Este título es elegido generalmente para acentuar el tratamiento solístico y virtuosístico de los instrumentos de la orquesta.
Para la distinción entre el Concierto para Orquesta y los géneros de la Sinfonia Concertante (Forma musical): véase Sinfonía concertante.
El Concierto para Orquesta más conocido es el de Béla Bartók (1943), si bien el título ha sido usado varias veces antes.
Goffredo Petrassi hizo del Concierto para Orquesta un tipo de especialidad, escribiendo ocho desde los años 1930.